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Prácticamente todo el mundo ha salido alguna vez en una foto con los ojos rojos. ¿Por qué ocurre esto y cómo podemos evitarlo?

El efecto “ojos rojos” es muy común en todas aquellas fotografías tomadas con flash en un lugar oscuro o con poca luz. La explicación a este fenómeno no es si no biológica.

Las pupilas de nuestros ojos se dilatan o contraen en función de la cantidad de luz que necesitan para ver,en la oscuridad las tendremos dilatadas para ver mejor, y cuando hay claridad se hacen pequeñas y se encontrarán muy contraídas. Teniendo en cuenta esto, sabemos que si vamos a sacar una foto a alguien en un lugar con poca luz, este tendrá las pupilas muy abiertas, permitiendo así el paso de la luz, y en este caso, el flash de la cámara que acabamos de disparar. La luz del flash, al penetrar en la pupila, pasa al interior del ojo, donde atraviesa la retina, y luego se refleja en los vasos sanguíneos que se encuentran en el fondo. ¡He aquí la explicación! ¿De qué color son nuestros vasos sanguíneos? ¡Rojos!. Es por esto, por lo que la luz que entró en el ojo siendo blanca, acabamos viéndola roja en nuestras fotos.

Muchos de vosotros nos habéis consultado en las últimas semanas qué debéis hacer con vuestras lentillas: si es seguro seguir usándolas en estas circunstancias o si es mejor evitarlas y pasarse a las gafas temporalmente.

No existe a día de hoy evidencia científica que demuestre que llevar lentillas sea un factor de riesgo de contagio del virus SARS-COV-2. Por tanto, se pueden seguir usando con normalidad. Y, cuando las características del trabajo lo requieran, se podrá usar encima una gafa de seguridad/protección.

Lentes de contacto

Sí recomendamos extremar las medidas de higiene antes de manipular las lentillas, tanto para ponérselas como para quitárselas. Es muy importante lavarse las manos con agua y jabón. Asegurar el uso de líquidos de limpieza certificados y cuidar los plazos de reemplazo; alargar el uso de una lentilla que dura, por ejemplo, un mes, supone un riesgo para tus ojos desde el momento en que el material ya no cumple todas sus funciones de seguridad.

Hoy queremos compartir con vosotros esta encuesta a través de la cual estoy estudiando los efectos que la COVID-19 puede estar teniendo sobre el sistema visual. ¿Conoces a alguien infectado, con síntomas sospechosos de padecer el virus, o que ya se haya curado? ¡Te animamos a compartir esta encuesta para hacérsela llegar! Es sencilla, y de solo dos minutos de duración. https://cutt.ly/sintomas-oculares-covid19

Descripción de síntomas visuales
Síntomas visuales y COVID-19

Algunos niños, especialmente en la pre-adolescencia (entre 10 y 13 años), muestran problemas a la hora de ponerse las gafas (motivos estéticos, juegos, deporte, vida activa). Algunos incluso llegan a sentirse diferentes al resto de sus compañeros o amigos al cambiar su imagen. Muchos padres nos preguntan, ¿a qué edad puede empezar mi hijo a utilizar lentillas?

Anatómicamente, los ojos de un niño pueden tolerar las lentillas desde una edad muy temprana (entre los 6 y 8 años)…¡o incluso antes!. ¿Sabías que incluso hay bebés que las llevan? Aunque es cierto que suele ser en casos de patologías que lo recomiendan.

El uso de lentes de contacto no es una cuestión de edad, sino de disciplina, carácter y madurez. Hay niños que están preparados para usarlas a diario desde una edad muy temprana y otros que, sin embargo, no consiguen adaptarse a ellas hasta que son prácticamente adultos.

¿Cómo sé si mi hijo puede ponerse lentillas?

Si tu hijo necesita que le recuerdes a diario normas básicas de higiene personal y limpieza, en principio no sería el candidato ideal. Si por el contrario, gestiona bien estas tareas sin que se lo recuerdes, podría ser un candidato perfecto. La higiene personal es una norma básica para garantizar una adaptación segura y saludable. ¡Y no vale que papá o mamá lo hagan por ellos! Se requiere además cierta habilidad manual para lograr la inserción y extracción y un carácter que, en principio, predisponga al niño a tener cierta paciencia para el aprendizaje.

¿Lo has intentado ya con tu hijo y no fue capaz? Tranquilo. Es lo más habitual. Y no hay por qué agobiarse. Un par de meses de crecimiento en la etapa infantil puede significar un mundo de desarrollo. Nunca es tarde para volver a probar. ¿Te animas a intentarlo con nosotros?

¿Qué son los coronavirus?

Los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones y no solo afectando al sistema respiratorio (aunque sea lo más frecuente).

Como todos sabemos a estas alturas, lo mejor para combatirlo es quedarse en casa, lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón y evitar aglomeraciones en espacios pequeños.

¿Qué debes saber de coronavirus en relación a tus ojos?

Como muchos otros virus, el coronavirus 2019-CoV puede causar conjuntivitis, pero ¡¡ OJO !! no siempre que se tenga conjuntivitis en estas semanas significará que te hayas contagiado por el virus. Normalmente, la conjuntivitis es motivo de alarma si va acompañada de dificultades respiratorias, fiebre alta, disnea, diarrea, mareos o tos seca.

De no haber síntomas como estos, lo mejor es quedarse en casa y guardar las normas de higiene ya mencionadas. Hay que mantener la calma y ser racionales.

Ante esta pandemia todos los ciudadanos tenemos que colaborar y ser solidarios; para que esto termine cuanto antes y podamos volver a nuestras rutinas habituales.

El daltonismo es una condición hereditaria congénita por la cual los ojos no pueden percibir los colores con normalidad. La principal anomalía suele afectar a los colores rojo y verde (y sus derivados), aunque también con frecuencia aparecen alteraciones en los tonos azules y amarillos. Es casi excepcional que afecte a la totalidad de los colores (visión en escala de grises). En general, la padecen hombres con antecedentes familiares en su familia materna.

La condición se mantiene durante toda la vida y, al ser de nacimiento, quien lo padece aprende su particular forma de distinguir colores y defenderse en el día a día. Existen filtros específicos para su tratamiento. Los veremos en otro post posterior 😉

El principal test de detección es el Test de Isihara (imagen). Esta prueba consiste en diferenciar una serie de patrones y números en una enorme variedad de gamas de color.

Si discutes con tu pareja sobre si esto o aquello es azul o verde, tranquil@, es normal. No va a ser daltonismo. Todos los seres humanos tenemos cierto umbral de distinción del color que no siempre coincide entre unos individuos y otros.

Test de Isihara

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¿Sabías qué estos grandes compositores alemanes del siglo XVIII Bach y Haendel fueron operados de cataratas porque sufrían perdida de visión?

Georg Friedrich Händel
Johann Sebastian Bach

El arco iris es un fenómeno habitual que aparece cuando llueve y hace sol al mismo tiempo. Y os preguntaréis…¿Por qué se produce? Cuando los rayos de luz del sol atraviesan las diminutas partículas de agua, ¡tachán! Un enorme y precioso arco iris.

El fenómeno físico que lo explica se llama refracción. La luz visible se dispersa en el agua y se «desintegra» en millones de colores formando ese arco característico.

¿¡Cómo que millones?! ¡¿No eran siete los colores del arco iris?! (Así me lo explicaron en el cole…)

Pues efectivamente, crecimos engañados. Nuestros ojos solo tienen capacidad biológica para diferenciar siete colores principales, pero lo cierto es que existen millones y millones de variedades que se escapan a nuestra capacidad de percepción visual.


 

Ave albina

El albinismo  es un trastorno genético hereditario que afecta a la capacidad de sintetizar melanina (pigmento oscuro que se encuentra en algunas células del cuerpo y que produce la coloración de piel, pelo y ojos). Su principal función es proteger todas estas estructuras de la radiación solar dañina.

Las personas albinas sufren por tanto alteraciones en su pigmentación. Presentan un tono de piel muy blanco, algo enrojecido por transparencia de los vasos sanguíneos, un cabello blanco o rubio muy muy claro, así como pestañas, iris y cejas de color violáceo-blanquecino o casi inexistentes.

En España hay unos 3.000 albinos. Hay además otras 1.000 personas con aspecto aparente de no-albinos que padecen un subtipo que solo afecta a los ojos: el albinismo ocular.

¿Cómo afecta el albinismo a la visión?
El hecho de carecer de este pigmento denominado melanina causa verdaderos trastornos en la visión. Tanto en la retina como en las conexiones nerviosas entre el ojo y el cerebro. En general, estos pacientes suelen padecer:

Visión disminuida Mala adaptación a cambios de iluminación y fotofobia extrema.
Defectos de graduación que precisan de corrección con gafas.
Movimientos involuntarios de los ojos, con dificultad en la fijación de la visión sobre un objeto.
Estrabismo.
Baja sensibilidad al contraste.
Deficiencias en la visión en 3D.

Desafortunadamente, el albinismo no tiene cura. Y es por ello de vital importancia efectuar un seguimiento visual adecuado de por vida a estas personas. Son muchas las ayudas ópticas de las que se pueden beneficiar. ¿Lo vemos en otro post futuro? 😉